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Consejos para cuidar los oídos en verano
Clínica Juaneda

Consejos para cuidar los oídos en verano

El buen tiempo trae consigo las vacaciones, la playa, la piscina, los chapuzones, las zambullidas y las horas en remojo que nos permiten huir del calor sofocante.

Sin embargo, el hecho de vivir en un ambiente húmedo y realizar prácticas acuáticas puede provocar que, al mojar nuestros oídos, cambie el PH de nuestra piel y se altere la protección natural del conducto auditivo. Es decir, el famoso dolor de oídos asociado al verano. 

Es muy común sufrir tanto otitis externas, también conocidas como otitis de piscina, como otitis medias, aquellas provocadas por los cambios de presión, por ejemplo, al bucear.

La otitis externa es la patología más común de esta época del año. Se trata de una infección de la piel del conducto auditivo. El cilindro se inflama y se produce un dolor muy intenso. Esa inflamación no nos permitirá aplicar las gotas necesarias por lo que deberemos utilizar una gasa con la pomada para llegar a abrir el conducto.

Además, bajo ningún concepto podremos mojar el oído en, al menos, una semana.

Desde Clínica Juaneda nos gustaría daros unos cuantos consejos para proteger bien vuestros oídos y así poder disfrutar al máximo de las vacaciones.

-  Mantener el oído SIEMPRE seco: podemos secarlo o bien con gotas de alcohol y vinagre o incluso con el secador de pelo. Así evitaremos que se altere la protección natural de la piel del conducto.

-  Cuidado con las zambullidas: las personas con frecuentes dolores de oído deben tratar de entrar en el agua con cierto cuidado ya que la presión puede llegar a causar lesiones auditivas.

-  Evitar los cambios bruscos de temperatura: el contraste entre el frío y el calor puede tener repercusión en la salud auditiva provocando catarros, otitis o congestión. La fuerte variación de temperatura hará que la mucosa se exponga más a las infecciones exteriores.

-  Aguas sucias o contaminadas: evidentemente, los gérmenes del agua pueden dañar nuestros oídos.

-  Cuidado de la higiene: al estar mucho tiempo en remojo, la cera que tenemos acumulada puede absorber el agua, hincharse y provocar tapones. En ningún caso debemos utilizar bastoncillos, ya que corremos el riesgo de empujar la cera y provocar una infección. Deberemos acudir inmediatamente al especialista.

Sin embargo, os animamos a visitar a cualquiera de los especialistas de ORL de Clínica Juaneda, el mejor grupo de Otorrinolaringología y Patología Cervico-Facial.

Juaneda, cerca de ti. 


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